Corrección ortotipográfica y de estilo
Corrección ortotipográfica
La corrección ortotipográfica subsana los problemas ortográficos y gramaticales de tu texto, así como los derivados del empleo de recursos tipográficos. La llamamos «ortotipo», así, en confianza.
Este tipo de corrección localiza errores ortográficos, gramaticales y sintácticos: digamos que aplica la norma académica. No se trata solo de poner comas, y mira que son importantes: también se ocupa de los gerundios erróneos, los tiempos verbales incoherentes o el uso de comillas y cursivas. Además, verifica topónimos, datos y cifras. Y, como su nombre indica, verifica la composición del texto y su tipografía, por ejemplo, la aplicación coherente de las negritas.
Corrección de estilo
La corrección de estilo detecta imprecisiones y repeticiones de vocabulario; mejora la riqueza léxica y elimina muletillas; ajusta tu estilo a los usos asentados y lo libera de pasivas cargantes; facilita la fluidez y la claridad, y evita aliteraciones o cacofonías. También revisa la estructura de tu narración: ¿le falta o sobra algo, podría ordenarse mejor? En todo caso, la última palabra la tienes tú: yo siempre he sido más de boli verde que de boli rojo.
Termino con un detalle importante y en el que estoy especializada: en caso de que trabajes en una institución y contéis con libro de estilo, este tipo de corrección adecua tu comunicación a vuestros mandatos.
Corrección de pruebas
La corrección de pruebas se aplica cuando tu texto ya se ha incorporado a una maqueta (por ejemplo, un libro o un catálogo), a fin de solventar erratas residuales, otras de carácter tipográfico surgidas durante el volcado y desunificaciones de criterio (negritas, subrayados). Además, controla espacios, líneas viudas y huérfanas, repetición de sílabas o palabras en líneas consecutivas, líneas blancas y márgenes. Este tipo de corrección puede localizar erratas ortográficas, pero no aborda las cuestiones de estilo.
proyectos en los que he trabajado
Correción